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Los transportistas son los más afectados por el estado de las carreteras en España. Y es que por desgracia la calidad de nuestras carreteras en algunos tramos concretos deja mucho que desear. Es un dato importante el hecho de que aproximadamente un 95% del transporte nacional se realiza por carretera, siendo el resto el transporte aéreo y marítimo. Éste debería ser un motivo de peso para que las instituciones pertinentes se hiciesen cargo y se recuperara el óptimo estado de las carreteras. Con ello se evitaría un elevado porcentaje de los siniestros que se ocasionan y también repercutiría en los tiempos de entrega.

 

¿El estado de las carreteras afecta al transporte?

Si efectivamente, el mal estado de una carretera puede ser muy significativo. Y estos son algunos de los problemas que conlleva:

  • La salud de los conductores; es el primer punto que destacamos porque sin lugar a duda es el más importante, ya que son los transportistas quienes se pasan un gran número de horas al volante y por tanto los más afectados. Uno de los síntomas que tiene conducir por carreteras que no están bien mantenidas es la dolencia de cuello y espalda que sufren los conductores, lo que lleva también a problemas lumbares, dolores de cabeza agudos provocados por el dolor, e incluso mareos. Es un riesgo para ellos y para el resto de los vehículos que transitan por la carretera, ya que es más probable tener un accidente en estas circunstancias.
  • Fatiga mientras se lleva el camión; al estar las carreteras en mal estado, el conductor a de estar muy pendiente no sólo de su conducción sino también de los baches, o el mal estado del pavimento. Lo que le supone un desgaste mayor, ya que ha de estar pendiente de otros factores. Esto por supuesto se ve reflejado en que el cansancio se manifiesta antes y puede dar somnolencia, sobre todo en trayectos muy largos.
  • Deterioro del vehículo; al no estar las carreteras debidamente asfaltadas, tener baches, roturas, etc.… provoca un desgaste mayor no solo de las ruedas, si no que acentúa las averías de los camiones, cortando la vida útil del vehículo, lo que ve reflejado en elevados costes para las empresas.
  • Accidentes; al encontrarnos en carreteras mal señalizadas, con socavones, grietas… es mucho más fácil tener un accidente, por mucho cuidado que lleve el conductor. Se han dado accidentes porque el camión ha resbalado o por no poder evitar un bache que ni si quiera estaba señalizado.
  • Incidencias en la mercancía: Cuando se trata de mercancía delicada, estos baches bruscos e imprevistos pueden hacer que los artículos sufran roturas.
  • Tiempos de entrega: Al encontrar tramos de difícil circulación el conductor ha de bajar la velocidad y hacer paradas con más frecuencia, lo que también se ve repercutido en los tiempos de entrega. Algo que puede suponer muchas perdidas para la empresa.
  • Se gasta más combustible: Al tener el vehículo que hacer un esfuerzo mayor por no tener el asfaltado en buen estado, éste consume más, porque necesita un extra de energía para moverse, los frenazos y las cambias de marcha más frecuentes hacen que se gaste más gasolina.

 

Muchos transportistas se han quejado de esta situación, y por ello en el último trimestre de 2017 el EuroRAP (el programa europeo para la asistencia en carretera), desarrolló un informe en el que ponía de manifiesto el mal estado de algunas carreteras y el riesgo que esto tenía. Pero aun no se ha puesto una solución definitiva a esta problemática. Esperemos que pronto se tomen las medidas necesarias para darle la vuelta a esta situación.